La economía personal es como la salud. Si cuidas tu alimentación, haces ejercicio (y la genética te respeta) puedes conseguir mejorar mucho tu salud y calidad de vida. Pero debes afrontarlo más como una carrera de fondo que como una carrera de velocidad. Los malos hábitos no son fáciles de dejar atrás, y los resultados de hacer las cosas bien difícilmente se ven de un día por el otro.

Si quieres mejorar tu situación económica, estás ante una carrera de fondo. Y sólo llegarás a la meta si cuidas los detalles, es decir, si incorporas un cierto rigor en la gestión de tu economía.

El mes pasado escribí los dos primeros puntos del plan de choque: (1) hacer un presupuesto y (2) ahorrar. Hoy publico los otros dos:

3. Genera nuevos ingresos

Los contenidos de EduardConti.com están muy orientados al control de los gastos y al ahorro. No es casualidad: en la mayoría de hogares de nuestro país (y de todo el mundo) las fuentes de ingresos son mucho más limitadas que las posibilidades de gastar y endeudarse más de la cuenta. 

Por lo tanto, cualquier mejora de nuestra economía pasa para aprender a gestionar nuestros recursos, que acostumbran a ser menores de lo deseado.

Dicho esto, un plan de choque para tu economía no puede dejar de lado los ingresos. Nunca, ni en las circunstancias más adversas.

Aunque el miedo y la incertidumbre le hayan ganado mucho terreno a la esperanza, no eres un iluso si crees que puedes hacer crecer tus ingresos.

De hecho, es probable que ganar más dinero sea una necesidad en tu situación actual: quizás trabajas en una empresa que se tambalea, quizás estás en el paro, quizás eres un autónomo que ha visto caer la facturación a la mitad, quizás tienes un trabajo estable pero con tu salario no llegas a final de mes.

Quién sabe, quizás tu problema no sea cuánto ingresas, sino qué haces con tu dinero.

Sean cuales sean tus circunstancias, te propongo el ejercicio de imaginar cómo te podrías ganar mejor la vida. Aprovecha para dejar volar la imaginación, sin vergüenza, y escribe en un papel tu carrera ideal:

– ¿Qué te gustaría estar haciendo dentro de 5 años?
– ¿A qué actividades dedicarías la mayor parte del tiempo?
– ¿Cuánto dinero ingresarías?
– ¿Con qué tipo de gente trabajarías?
– ¿Cuál sería tu nivel de responsabilidad?

Una vez respondidas las preguntas, piensa en acciones concretas que puedas poner en marcha de inmediato con el objetivo de hacer realidad esa carrera ideal.

El margen de actuación es muy amplio: la empresa donde hoy trabajas, otra empresa de tu sector, una nueva profesión, tu propia empresa o una afición que quieres potenciar.

Hay todo tipo de negocios prósperos que empezaron como una afición (diseñar camisetas, hacer páginas web, cuidar jardines, asesorar empresas, escribir, gestionar redes sociales, componer música, hacer de guía turístico, etc). Quizás no vivas de ello (de momento) pero pueden convertirse en una nueva fuente de ingresos que mejore tu situación económica.

4. Piensa en el final

Hace dos meses, en el artículo El final es el principio, utilicé la figura del maestro del ajedrez Capablanca para explicarte que solo puedes mejorar tu economía si sabes adonde quieres ir a parar.

“Para mejorar el juego, se tienen que estudiar los finales antes que cualquier otra cosa”, dijo Capablanca. Tú tienes que hacer lo mismo con la gestión de tu dinero, y eso significa marcarte objetivos a largo plazo que te ayuden a tomar decisiones hoy.

¿A qué objetivos me refiero? A tener tu casa pagada cuando te jubiles, poder ayudar a tus hijos con los estudios, cobrar una buena pensión, dar la vuelta en el mundo, poder dedicarte en cuerpo y alma a tus aficiones.

Para una persona de 30 años, mirar adelante puede ser situarle en 2055. Para alguien de 50 años, en 2035.

En definitiva, el reto es conseguir que el dinero no sea un problema cuando termine tu vida laboral… o antes. Quizás tu objetivo sea jubilarte antes de los 50 años. ¿Por qué no?